La intrahistoria de la imagen oficial de los Premios se llenó de anécdotas, como la incapacidad de Foster para colocarse su insignia. La OMS, su directora general más concreamente, le salvó
Tres ministros –de Educación, Sanidad y Cultura– formaron parte de los corrillos de empresarios, políticos y académicos habituales antes de la ceremonia