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Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2008
Ingrid Betancourt
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Ingrid Betancourt, Príncipe de Asturias de la Concordia
- El acta destaca que "personifica a aquellos privados de libertad por la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la violencia terrorista, la corrupción y el narcotráfico"
- El Colegio de Europa, con sede en Brujas (Bélgica), y el jesuita español Enrique Figaredo eran los otros candidatos
- La política colombiana fue liberada en julio tras un cautiverio de más de seis años a manos de las FARC en la selva

La política colombiana liberada tras un cautiverio de más de seis años a manos de las FARC en la selva, Ingrid Betancourt, ha sido galardonada hoy en Oviedo con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2008.
Betancourt se ha impuesto en las votaciones finales del jurado a las candidaturas del Colegio de Europa, con sede en Brujas (Bélgica), y del jesuita español Enrique Figaredo, que trabaja en Camboya desde 1991 y que ha hecho de su vida una cruzada contra las minas antipersonas.
Nacida en Bogotá (Colombia) en 1961, Ingrid Betancourt es hija de un ex ministro de Educación, Gabriel Betancourt, y de la ex congresista y ex embajadora en Guatemala, Yolanda Pulecio. Estudió Ciencias Políticas en Francia donde su padre desempeñaba el cargo de embajador ante la UNESCO.
Allí se casó con un diplomático francés, obteniendo esta nacionalidad. Regresó a Colombia en 1990 y trabajó como asesora en el Ministerio de Hacienda y en el de Comercio Exterior.
Betancourt inició su carrera política en 1994, cuando se presentó a las legislativas como candidata del gobernante Partido Liberal. Firme defensora de la libertad y los derechos humanos, durante su trayectoria pública dirigió sus esfuerzos al impulso de la democracia y la justicia social, y a la lucha contra la corrupción, el narcotráfico y la violencia, en la búsqueda de un futuro distinto y más esperanzador para los niños y jóvenes de Colombia.
Abandonó el Partido Liberal en 1998 y se presentó al Senado por el partido Oxígeno Verde. Dimitió de su cargo para presentarse a las elecciones presidenciales por el movimiento Nuevo Colombia en 2002, año en el que fue secuestrada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) junto a su directora de campaña, Clara Rojas, que fue liberada el 10 de enero de 2008.
A lo largo de su trayectoria pública escribió dos libros: 'Sí sabía' (1996), sobre la presunta financiación de la campaña presidencial de Ernesto Samper por el Cartel de Cali, y 'La rabia en el corazón' (2001), publicado en Francia, en el que criticaba la corrupción generalizada en la clase política de su país. Su secuestro ha tenido una gran repercusión en todo el mundo y fruto de la movilización internacional en favor de su liberación, ha sido nombrada Ciudadana de Honor de más de un millar de ciudades de más de veinte países.
En 2004 se le otorgó el Premio Holandés a la Resistencia, que recogieron su madre y su hija. También, se crearon comités de apoyo, constituidos en Federación Internacional de Comités Ingrid Betancourt, cuya primera asamblea general se celebró en París en 2005.
Este año también se produjo una gran movilización internacional para pedir su liberación, ante las preocupantes noticias sobre su precario estado de salud. Finalmente, el Ejército de Colombia puso fin a su cautiverio el 2 de julio de 2008, en una operación en la que también liberó a tres estadounidenses y a once militares colombianos.
Nombrada presidenta de Honor del Congreso Internacional de los Partidos Verdes celebrado en S*o Paulo cuando aún estaba cautiva, Ingrid Betancourt, una vez liberada, ha recibido la Legión de Honor francesa en grado de Caballero de manos del presidente Nicolás Sarkozy, durante las celebraciones de la Fiesta Nacional, el 14 de julio de 2008 y ha sido galardonada con el Women's World Award como 'Mujer del Año 2008'.
Otros candidatos
Al Premio de la Concordia optaban 51 candidaturas llegadas de 21 países, entre las que se encontraban el Movimiento Internacional de la Lucha contra la Pena de Muerte, el Museo Memorial de Gandhi y el juez de la Corte Internacional de Justicia Thomas Buergenthal.
Otras candidaturas que han sido descartadas eran las del Comité Internacional de Rescate, entidad dedicada a ayudar a las víctimas de conflictos armados, y la conjunta de las cantantes africanas Miriam Makeba y Cesaria Evora, de nacionalidad sudafricana y caboverdiana, respectivamente, por su lucha por las libertades y por la erradicación de la pobreza.
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