Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2008
Ingrid Betancourt
Opinión
MIGUEL ÁNGEL MORATINOS
Ministro de Asuntos Exteriores
Reconciliación a través del perdón
Moratinos glosa la figura de Ingrid Betancourt, todo un símbolo de la lucha contra el terrorismo y un referente que, a su juicio, representa y simboliza a la perfección los valores universales de la concordia.
El testimonio humano y la entereza personal de Ingrid Betancourt, secuestrada durante más de seis años por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), han sobrecogido a la opinión pública internacional y han provocado el rechazo y la condena unánime de aquellos que practican cualquier forma de terrorismo y niegan con sus actos la esencia de los Derechos Humanos.
Sus palabras y actitudes se han orientado a la reconciliación de los colombianos y han conmovido a Iberoamérica y Europa, donde hemos trabajado conjuntamente no sólo por su liberación, sino por la de todas aquellas víctimas de la violencia terrorista y por su reconocimiento en el ámbito internacional.
Ingrid Betancourt es hoy una abanderada de la lucha contra el terrorismo que expresa con toda su energía el reconocimiento a sus salvadores, el perdón a sus secuestradores y la felicidad que le proporciona volver a ser dueña de su destino en compañía de sus familiares y amigos. Su testimonio la ha hecho merecedora del premio Príncipe de Asturias de la Concordia, pues tras su secuestro en la selva colombiana, Betancourt promueve con la reconciliación en su país a través del diálogo eficaz, el respeto y el perdón.
Su experiencia se puede trasladar a regiones, países y zonas de conflicto ideológico o de visiones encontradas, pues el camino de la concordia desemboca en la cultura de la paz y en el desarrollo. La experiencia personal de Ingrid Betancourt tiene una fuerza moral de carácter universal que nos conduce a la solidaridad con las víctimas del terrorismo y sus familiares, así como a perseguir y condenar la violencia y todas sus expresiones.
Por esta razón considero que el jurado del premio Príncipe de Asturias de la Concordia ha acertado plenamente al otorgarle este galardón, pues Ingrid Betancourt representa y simboliza hoy estos valores universales.
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