El Edén nacido de una vela
Casi quinientos años les han contemplado desde su fundación como entidad independiente. Fue allá por el año 1.565, cuando respondiendo a peculiaridades de la idiosincrasia del lugar, según se cuenta y la historia ha confirmado, valiéndose del ingenio y un agudo entendimiento de la autonomía y el comercio diplomático, los coyanes –que así se denominan los habitantes de Sobrescobio– alcanzaron la emancipación de su coto.
Cuarto concejo, en orden ascendente, del Valle del Nalón, una vez el viajero ha llegado a la vecindad del municipio de Laviana, ha de pasar Muñera, dejar a un lado Llorío, atravesar El Condado e introducirse bajo los inmensos farallones que avisan de que por allí la naturaleza quiso ser pródiga y monumental.
INFORMACIÓN DE LA LOCALIDAD
La comunidad vecinal de Sobrescobio, compuesta por cerca de 900 habitantes repartidos en ocho núcleos de población, trabaja desde hace años en la conservación de los valores naturales, históricos, artísticos, etnográficos y culturales de la zona. A lo largo de los últimos años ha puesto en marcha iniciativas destinadas a la realización de obras comunales y actividades que fortalecen el desarrollo social y solidario de los vecinos.
En su empeño por conservar el entorno natural de la zona y sus valores medioambientales, los habitantes de Sobrescobio han sabido adaptarse a los nuevos proyectos económicos que surgieron con el nacimiento del Parque Natural de Redes en 1996. Las pequeñas explotaciones agrícolas y ganaderas han evolucionado hacia otras más profesionales y la cabaña autóctona, fundamentalmente de raza asturiana de la montaña o casina, tiene en la actualidad un censo de más de 1.100 cabezas.
OPINIONES
JULIO VIVAS
Redactor de la delegación de El Comercio en Mieres
Sobrescobio ha experimentado una profunda transformación de la que sus vecinos se sienten orgullosos.
Sé que está o al menos puede parecer fuera de tono calificar a un concejo como el de Sobrescobio de museo, sobre todo si atendemos a la connotación de estático, y hasta embalsamado, que de la palabra ‘museo’ se deriva, cuando es éste un espacio vivo en el que la actividad es característica