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«Frente a la crisis hay que escuchar a los intelectuales» |
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Alain Touraine. Premio Príncipe de Asturias
| Sus palabras |
| «Plenamente consciente del prestigio del Premio Príncipe de Asturias, lo recibo como un reconocimiento de mi trabajo, que ha estado constantemente vinculado con el mundo hispánico, desde Chile y el conjunto del continente iberoamericano, hasta España misma, donde participo con mucha frecuencia en actividades académicas. Este Premio aumenta aún más mi conciencia de ser un intelectual latino que encuentra en el mundo hispánico, como en los mundos italiano y francés, las orientaciones básicas del trabajo de toda mi vida. Mi meta siempre fue rescatar el concepto de sujeto, pero no de manera filosófica, sino a través del conocimiento directo de los movimientos colectivos en los cuales se manifiesta el anhelo de defender 'su derecho a tener derechos' de los grupos dominados, como tan perfectamente dijo Hanna Arendt». |
Agradecido por el Príncipe de Asturias que le da, decía ayer, «confianza en el trabajo propio» y la seguridad de que «lo que uno hace es percibido y estudiado por otros», Touraine, que en agosto cumplirá 85 años, sólo tiene un deseo «seguir trabajando en la divulgación de su pensamiento». Precisamente por eso «un premio tan prestigioso es una ayuda muy fuerte en un periodo tan avanzado de mi vida», aseguró el sociólogo que a la vuelta del verano publicará un nuevo ensayo bajo el título 'Después de la crisis'. Y es que es la situación actual de la sociedad la que ocupa todos sus pensamientos. De hecho está convencido de que «ante la actual crisis económica es más importante que nunca escuchar a los intelectuales». «Los sociólogos, los economistas, los historiadores debemos indicar dónde están los problemas para poder encontrar las soluciones», dice este pensador, que reprocha a la clase política actual estar cerrada a las soluciones que demanda la sociedad.
«Si hablan un lenguaje antiguo no hay comunicación posible. Los culpables no son las ciencias sociales, sino la cerrazón de los políticos». Para él la verdadera revolución pasa por apostar por la inversión en el conocimiento, un aspecto en el que «Europa tiene mucho retraso con Estados Unidos», lo que explica, a su juicio, que la incidencia de la crisis sea muy superior en el Viejo Continente.
Ya en los 80 Touraine proclamaba que «el socialismo ha muerto», ahora mantiene su pesimismo. «La socialdemocracia está muriéndose como murió el comunismo hace 30 años», aseguró. Sobre España dijo que está siendo más golpeada por la crisis porque durante años «no ha hecho el esfuerzo necesario en el progreso de su conocimiento». Condena la persecución que, según él, vive el juez Garzón. También explicó que «es necesario trabajar más porque la gente ya no vive 70 años si no 80. Pero también es cierto que los beneficios del capital han crecido más que los del trabajo y que quienes se han enriquecido con ellos deben contribuir a los gastos de la nación», reflexiona.
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