Rie Chiba, japonesa residente en Japón y que relató, a través de El Comercio, el día a día de sus compatriotras tras el desastre de Fukushima, agradece el galardón
RIE CHIBA | JAPONESA RESIDENTE EN ASTURIAS
Hoy estoy orgullosa de que España se haya acordado de Japón y del gran desastre ocurrido en Fukushima. Fueron muchos los compatriotas que sufrieron aquellos días, y algunos de ellos demostraron un valor extremo a la hora de ayudar a los demás, poniendo en riesgo su propia vida. Lo hicieron por todos los japoneses. Mi familia pasó días complicados, y aunque yo sólo puedo hablar en mi nombre y en el de los míos, creo que son muchos los japoneses que se sienten hoy agradecidos por la concesión del Premio Príncipe de la Concordia a los héroes de Fukushima. Les doy a todos las gracias de corazón. Yo pasé aquellos días muy preocupada por la suerte de los míos, puesto que mis orígenes están en Sendai, una de las localidades más afectadas por el maremoto. Ahora todo les va mejor, y confío en poder ir a verles pronto.
El pueblo japonés sigue recuperándose poco a poco de aquel golpe. Aún hay gente que no tiene casa, y hay una preocupación general por lo que pueda suceder de aquí a unos años. La radiación no se ve, pero en la zona más afectada temen por el futuro de los niños que están naciendo ahora. Además se mira con mucho cuidado la alimentación, porque también hay algo de temor sobre los vegetales que crecen en el entorno de la central, y de los animales que pastan aquellos campos. Desde el día de la tragedia han cambiado muchas cosas en mi país de origen. Ahora las familias tienen en sus casas un contador Geiger, han aprendido a manejarlo y controlan los niveles de radiación. Por suerte, también hay quien ha podido recuperarse, volver poco a poco a la normalidad y mirar hacia el futuro. Sabemos que tenemos que avanzar, y un premio de esta relevancia es también un impulso en favor de ese futuro que se abre ante nosotros. A mí, aquí, siempre me han tratado bien, y soy feliz viviendo en Llanes. Pero hoy me alegro especialmente de vivir en Asturias. |