Inciarte: «En este contexto los galardones son aún más necesarios»
El presidente de la Fundación cree que estos reconocimientos «ensalzan los mejores valores del espíritu». «Debemos estar orgullosos de lo que hemos sido capaces de construir»

JOSÉ ÁNGEL GARCÍA

Matías Rodríguez Inciarte comparte una observación de Alberto Aza, jefe de la Casa del Rey / MARIO ROJAS
El presidente de la Fundación Príncipe de Asturias, Matías Rodríguez Inciarte, fue el primero en tomar la palabra. Lo hizo para destacar el sentimiento de admiración hacia los galardonados y recordó que estas distinciones pretenden «celebrar su esfuerzo y sus logros». «Asturias y Oviedo -afirmó- abren su hospitalidad generosa y cálida para ensalzar los mejores valores del espíritu». Un reconocimiento que, en opinión de Rodríguez Inciarte, «es aún más necesario en las circunstancias tan complejas que atraviesa el mundo».

El compromiso de la Fundación que preside no es otro, señaló, que «afanarse desde el presente» para hacer posible la ilusión que comparten todos los ciudadanos «por un mundo mejor».

El trayecto de la institución está próximo a alcanzar las tres décadas de vida. Un periodo que, pese a todo, Rodríguez Inciarte considera «corto». Sin embargo, la Fundación Príncipe de Asturias cuando se echa la vista atrás tiene motivos, según explicó, para sentirse «orgullosos de lo que, entre todos, hemos sido capaces de construir». La ceremonia de entrega de galardones, subrayó, es «una amplia ventana al mundo abierta con generosidad a culturas diversas». Es ese uno de los grandes valores de estos premios que reconocen, apuntó, «distintas maneras de entender nuestro tiempo desde ángulos tan originales como los que nos aportan nuestros premiados». «Todos ellos», prosiguió, «representan diferentes perspectivas desde las que pretendemos reflejar cada año, como un rico poliedro de espejos, la compleja realidad que vivimos».

Actividad anual

El trabajo de la Fundación en favor de la cultura no se detiene en la concesión de los galardones sino que va más allá. Su labor, recordó Inciarte, se complementa con una «extensa» actividad musical representada por los tres coros que lo integran y por una Escuela Internacional de Música cuyos cursos de verano han acogido a 293 alumnos de 16 países.

Hubo en su discurso también hueco para elogiar la designación de Sobrescobio como Pueblo Ejemplar, «un precioso rincón de nuestro Principado que celebrará mañana -por hoy- una fiesta entrañable en la que los Príncipes y los vecinos del concejo compartirán unas horas de alegría y de fe en un futuro mejor con todos ellos».

Tras enunciar los habituales agradecimientos «a todos los que han hecho posible que cumplamos nuestra elevada misión», Rodríguez Inciarte trasladó el testimonio de «nuestra lealtad y gratitud» hacia los reyes «por el apoyo decisivo de la Corona a esta ilusionante obra que une ante el mundo a los españoles». Igualmente, hizo extensible su gratitud a los Príncipes de Asturias «por la particular atención con que seguís nuestro trabajo». Su presencia en Asturias, elogió, «es motivo de honda satisfacción para los asturianos y un faro de referencia para el mundo de la cultura y de las ideas».

En el epílogo de su intervención, Rodríguez Inciarte expresó la confianza de la institución en la capacidad del ser humano «de superar las dificultades a través de la iniciativa, la imaginación, el esfuerzo y el espíritu solidario».

Son muchas las personas que tienen su lugar en la historia de la humanidad y han dejado su testimonio, resaltó, «porque no se han resignado y han representado todos esos valores, que dan continuidad a nuestro esfuerzo». La ceremonia de ayer representa, en opinión del presidente de la Fundación, «un eslabón de esa historia a cuyos protagonistas debemos el reconocimiento» expresado en la figura de los Premios.